Recuerdo a mi amigo Sr. Mario gritando "¡supernutritivo!", separando las sílabas cada vez que terminaba un partido de fútbol y lo obligado (para Sr. Mario) era un licuado con vainillas. Estoy hablando de tipos de veintipico, no de niños. Muchachos con una alta valoración de la fuerza: deportistas, "kungfutecas", amantes de la Playstation, etc.
Y me acuerdo también de escuchar a mi papá durante toda mi infancia decir que la Coca o los caramelos no son alimento. Mi papá es un cruzado de la salud (la suya): el tipo no fuma ni toma y le saca el borde a las milanesas.
O sea, que en mi cabeza siempre estuvo la idea de que casi todo lo que comía era fuente de placer y no de nutrientes. Con los años me obsesioné al punto de odiar al sistema que ALIMENTO al contruibuir a difundir el deseo de chocolates y nachos y gaseosa y hamburguesas y grasas trasn-super-saturadas y adolescentes.
Y de golpe, ¡blam! No va el sistema y se me ríe en la cara con un cambio de esos que no sabemos si es social, cultural, comercial o qué carajo.
Ahora me junto a comer con Sr. Mario, Don Diego, Paole il sementale italiano y TODO es (o va en camino de ser) NUTRITIVO:
El pan no tiene grasas trans, sino Omega9; las gaseosas y jugos tienen vitaminas B; la Coca Zero no sólo no tiene azúcar, sino que aporta algunos nutrientes; todo es dietético, pero está fortificado con hierro, calcio, magnesio... azufre por si te duelen las cervicales; ¡hay salchichas light!; todo, está volviéndose ALIMENTO.
O sea, en un futuro cercano, comer va a ser algo que la gente va a hacer para estar fuerte, sano, para sobrellevar el día a día, para no quebrarse si se cae, para no ser víctima de bacterias, para llevar una vida plena. Sr. Mario sigue en la suya y mi viejo disfruta comer fruta, pero yo estoy adaptándome.
Si relamente nuestra sociedad (todavía "sociedad de consumo") está creciendo en su valoración de la FORTALEZA (porque "estar bien" es ser flaco, y eso es otra cosa), es decir, por estar MUY BIEN... quien te dice, quizás en breve los autos pasen sin hacer ruido ni tirar humo, el deseo sea algo natural y no un arma, y el trabajo sea eso que uno hace para realizarse y morirse tranquilo.
Santiago
viernes, enero 26, 2007
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